La economía mexicana enfrenta un panorama complejo para este 2026, marcado por una combinación de bajo crecimiento y presiones inflacionarias. Analistas prevén que el país continuará en una etapa de estanflación leve, con un crecimiento del PIB cercano al 1.5%, lo que representaría el tercer año consecutivo con cifras por debajo del 2%.
El principal factor detrás de esta incertidumbre es el entorno comercial con Estados Unidos y Canadá, especialmente ante la próxima revisión del T-MEC. La posibilidad de cambios en las reglas de origen y tensiones comerciales genera dudas entre inversionistas y sectores productivos.
A esto se suma una inflación que podría alcanzar el 4%, impulsada por el encarecimiento de la energía a nivel global. Este escenario complica el poder adquisitivo de las familias mexicanas, mientras el Banco de México se acerca al final de su ciclo de recortes en tasas de interés.
Pese al panorama adverso, algunos especialistas ven oportunidades en la inversión pública y eventos como el Mundial 2026. Sin embargo, el desempeño económico del país dependerá en gran medida de la estabilidad comercial y política en los próximos meses.
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